jueves, 19 de junio de 2014

10 frases que jamás debes decir si te las das de experto en vino

¿Qué es saber de vino? Es complicado definirlo. ¿Es saber defenderse ante una carta de vinos? ¿Saber elegir bien en el lineal de una vinoteca? ¿Adivinar qué vino estás bebiendo sin mirar la etiqueta? Hay muchos niveles, exigencias y, por qué no decirlo, mucho postureo. Como resumir en un artículo toda la sapiencia vinícola es complicado, y como además tampoco está aquí uno para dar lecciones a nadie -y además es fin de semana ya y como que no toca-, vamos a darle la vuelta al asunto y vamos a proponeros una suerte de lista de frases que se oyen mucho y que sin embargo jamás deberías decir si quieres demostrar que sabes de vino. Además, lo importante a veces no es saber de vino, sino aparentarlo.
Nota del autor: esperamos se entienda la ironía.

 

Imagen de la película Entrecopas (Fox Searchlight Pictures, 2004).Imagen de la película Entrecopas (Fox Searchlight Pictures, 2004).

 

1. "Vamos a regar la comida con unos caldos"


¿Avecrem? Aneto, ¿quizá? Lo de recurrir a caldo como sinónimo de vino hace daño al oído. Sí, sabemos que está muy extendido pero no gusta ni a bodegas ni a elaboradores ni a distribuidores. ¿Por qué? Pues porque le quita mucho valor al vino. La culpa la tenemos los periodistas, que cuando nos toca escribir la palabra vino no sé cuántas veces en un texto, pues nos sacamos los sinónimos de donde podemos. Perdonad, en esto no hemos acertado.

 

2. "Este tinto lo fabrica uno de mi pueblo"

Un vino ni se fabrica ni se hace, se elabora. Lo correcto sería decir “este tinto lo elabora uno de mi pueblo”. Las bodegas no son fábricas de vino, son lugares en los que se elabora vino. Y el bodeguero o enólogo no es un fabricante, es un elaborador. Cosas de elaboradores.

 

3. "Me retira el blanco, caballerete, que he pedido carne"


¿Seguimos con lo de blanco para el pescado y el tinto para la carne? ¿De verdad? Fuera tópicos, que además vivimos en un país en el que a día de hoy se elaboran magníficos blancos criados en barrica que aguantan estupendamente bien un chuletón, y tintos jóvenes y suaves que hacen las delicias de un plato de merluza a la plancha. ¿Qué no? Prueben y me cuentan.

 

4. “Cámbieme la botella, que tiene posos”


Sí, posos de ambición. Los posos no son malos, los posos son la consecuencia de que el elaborador ha querido lanzar al mercado un vino lo más vivo posible y su vino no ha sido ni clarificado ni filtrado (muchas botellas lo indican si es así). Pide un decantador o bebe con cuidado ya que el último trago suele ser el que va con premio, pero no pidas que te cambien la botella, ese vino es así. 

 

5. “El vino me lo trae a temperatura ambiente”


Eso está bien si por ambiente entendemos 16º (pensando en tintos) y dudo mucho que en el restaurante reine esa temperatura. Lo de ambiente se refiere a temperatura ambiente en bodega, pero no sabemos muy bien porqué lo de “en bodega” se ha perdido por el camino. Deja que te sirvan el vino a la temperatura que tiene que ser servido, que lo vas a disfrutar más.

 

6. “Yo es que soy más de Rioja”


¿Tu estás seguro? Que no tenemos nada en contra de Rioja, eh, todo lo contrario, pero lo de ser más de tal o cuál zona para elegir un vino no denota mucha sabiduría. Los riojas arriberados y los riberas arriojados están a la orden del día. Es cierto que hay marcas que mantienen los míticos sabores, aromas y características de nuestras denominaciones más famosas, pero esto ya es no es una norma por la que guiarse.

 

7. "Póngame un riberita"


Qué dolor de frase. ¿Qué es un riberita, o riojita, o ruedita, o lo que sea? Pedir un riberita es  casi como pedir comida de primero y comida de segundo. Habrá que ser un poco más específicos, ¿no?. Si quieres demostrar un poco más de sabiduría sé más concreto. “Un crianza de Rioja de tal variedad” o pregunta y déjate aconsejar, pero nada de riberitas, por favor.

 

8. "Para brindar habrá que traer algo de champán, ¿no?"


Hombre, si eres un piloto de Fórmula 1, pues sí, bien, pero si no, los espumosos no son solo para hacer ¡pum!, sacar ojos y poner todo perdido. Es más, los espumosos deben descorcharse lentamente (girando la botella, no el tapón), que no hagan ningún ruido ni pierdan fuerza. Que quieres brindar con champán o cava, bien, correcto, pero que no sea por el espectáculo, que los espumosos son cosa seria, vinos estupendos para tomar en cualquier momento del año y a lo largo de una comida, nada de solo para festejos.

 

9. "Uy, de Toro no que es muy áspero"


Sí, y de Jumilla de granel, y de Castilla de tetrabrik. ¿Pero esto no lo habíamos superado? Toro cada vez es menos Toro y es más moderno y suave, y cada día hay más bodegas dándole esplendor. Al igual que Jumilla, Almansa, Castilla, Monsant o Calatayud. España es plural en buen vino. Cerrarse a zonas menos conocidas no te va a ayudar. Prueba mucho, merece la pena.

 

10. "Yo solo bebo Reservas"


Pues ni te imaginas lo que te estás perdiendo. Lo de crianza, reserva o gran reserva es una normativa que se han inventado algunas denominaciones de origen. Y punto. En realidad, que en la etiqueta de un vino rece Reserva no es garantía de que sea mejor que otro en el que pone Crianza o en el que no pone nada. Hay vinos sin calificación de crianza que dan mil vueltas a algunos que presumen de Reservas. Es un indicativo, sí, pero no una garantía. ¿Y cómo saberlo? Pues probando y probando, cosa que siempre está bien, ¿no?

 

Fuente:vanitatis.elconfidencial.com

 

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