viernes, 16 de enero de 2015

El menú de los sitios turísticos de #Bogota

¿Qué tanto dan a conocer los sabores locales los restaurantes de puntos turísticos de la ciudad?

 

Un recorrido por cinco importantes puntos turísticos de Bogotá (el centro, Monserrate, las zonas de los museos Nacional y del Oro, y Maloka, en el occidente) permite darse una idea de las posibilidades que ofrecen en culinaria local.

 

El currulao es el plato recomendado por el chef de El Panóptico, Eduardo Martínez. Foto: Ana María García / El Tiempo El currulao es el plato recomendado por el chef de El Panóptico, Eduardo Martínez.

 

Solo hasta hace pocos años, los museos Nacional y del Oro empezaron a preocuparse por integrar rasgos locales (en materia de cocina y café) dentro de sus ofertas de comidas.

Por ejemplo, antes de su propuesta de cocina local, el Museo Nacional tuvo menús españoles e internacionales y, no sin temor, adoptó la idea de que El Panóptico, su restaurante, ofreciera sabores regionales.

Por otro lado, en el centro, cerca de la plaza de Bolívar, además de visitar sitios históricos también se pueden saborear típicos en La Puerta Falsa y otros restaurantes similares. Maloka, por su parte, podría dar más juego al presentar la ciudad. Su restaurante lo maneja una cadena especializada en parrilla, Parrillísimo.

Un vistazo a esta oferta.

 

En Maloka está el restaurante Tucupí

El restaurante Tucupí, nombrado así por un ají del Amazonas, con el que hacen salsa para las costillas de la carta, funciona desde hace tres años en Maloka.

Alterna platos con sabores muy locales con la oferta de una parrilla que incluye churrascos, lomos de cerdo y pechugas.

Además, se pueden encontrar patacones, papas criollas y guacamoles, y de postre, brevas con arequipe.
Su menú no está pensado para ir acorde con el carácter del sitio turístico en el que se encuentra, pero sí se ha posicionado en el sector y tiene más de 600 visitas diarias. Este año abrirá servicio de desayuno y de domicilios.
Maloka.

Carrera 68D n.° 24A-51. Teléfono: 427-2707.

 

El restaurante de Maloka ofrece costillas de cerdo en salsa de tucupí, un ají del Amazonas extraído de la raíz de yuca.

 

Museo Nacional

Después de años en que la oferta de comidas del Museo Nacional pretendió ofrecer platos de cocinas foráneas, el restaurante El Panóptico decidió complementar la oferta cultural sobre Colombia con un menú que incluye platos como el currulao, un arroz húmedo con camarones, típico del Pacífico, que se prepara con leche de coco, hierbas y achiote, y el pollo en leche de coco de la región Caribe. Cada plato da cuenta de una zona del país o de un ingrediente emblemático. Un ejemplo: el ‘carpaccio’ de guatila, con ingredientes andinos como los cubios y las habas.

Carrera 7.ª n.° 28-66. Teléfono: 381-6470.

 

Cerro de Monserrate

El cerro de Monserrate tiene dos restaurantes reconocidos: Casa San Isidro, que sirve un menú francés. Su vecino, Casa Santa Clara, que se mudó a esas alturas en 1979, tiene entre su oferta platos que dan cuenta de nuestros sabores, como el mero costeño, los tamales tolimenses y cuajada con dulce de mamey.

Carrera 2 Este n.° 21-48. Teléfono: 243-8952.

 

La calle de típicos cerca de la plaza de Bolívar

El centro, uno de los puntos infaltables en un recorrido para conocer Bogotá, tiene en los alrededores de la plaza de Bolívar un punto gastronómico tradicional emblemático.

La Puerta Falsa es el primer nombre conocido, pero en realidad toda la calle, con sus negocios vecinos, habla de las tradiciones culinarias capitalinas.

La Puerta de la Tradición, La Puerta de la Catedral, Antigua Santafé y Mamá Lupe son algunos de los lugares del centro histórico donde la comida típica es protagonista, con platos como el ajiaco santafereño, la bandeja paisa y el tamal con chocolate.

Además, llaman la atención también sus dulces y postres, como la marquesa tradicional rellena de mora o guanábana, las cocadas con arequipe, la cuajada con melao y el dulce de papayuela.

La Puerta Falsa no fue el primer restaurante de Bogotá, pero es el único que queda de los que había en 1816, cuando la ciudad aún era un pueblo y los restaurantes no tenían otro apelativo que aquel con el que la gente quisiera referirse a ellos.

Calle 11 entre carreras 6.ª y 7.ª.

 

Museo del Oro

Conscientes de que todo extranjero quiere tomarse en Colombia la mejor taza de café del mundo, en el Museo del Oro se hizo una convocatoria para ofrecer una barra de cafés a la altura de esas expectativas.

Por eso, el Café San Alberto está presente en este lugar, uno de los más visitados por los extranjeros, con sus cafés ‘premium’ galardonados en ferias internacionales y cultivados en la finca del mismo nombre.

En la barra, de aspecto sencillo, los baristas están entrenados para dar amables y didácticas charlas en torno a los cafés del país y proponerles a los visitantes el juego de probarlos en diferentes preparaciones (expresos o filtrados, calientes o fríos).

Museo del Oro. Calle 16 n.° 5-88, Bogotá. Informes en el teléfono: 343-2222.

 

 

El Café San Alberto, en el Museo del Oro, tiene una oferta de café con granos provenientes del Quindío.

Fuente: eltiempo.com

 

 

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