miércoles, 6 de julio de 2016

La historia detrás de las tortas 3D a la colombiana

Una diseñadora industrial y pastelera apasionada se encarga de hacer estos ponqués. ¿Los probaría?

Alejandra Galán admite que sus días tienen impregnado un olor a ponqué. De hecho, desde que tiene memoria, era llamada la niña ‘cheesecake’ por su incontrolable ‘adicción’ al famoso pastel de queso.

De su niñez tiene un recuerdo recurrente: el momento en el que sus padres entraban por la puerta de la casa todas las noches y le entregaban un postre recién hecho de la fábrica familiar.



“Cuando era más ‘grandesita’ me llevaban con ellos y siempre hacía fresas con chocolate y decoraba galletas. Para mí eso era normal, hacía bobadas, pero era la forma de mis papás de entretenerme”, cuenta.

Tras varios años de esfuerzo, sus padres convirtieron la que era una receta casera en el secreto del éxito de la actual compañía American Chessecake y de paso despertaron en ella los deseos de mantener ese legado.

Es la hija de los creadores de la famosa marca American Cheese Cakes. Archivo particular


Un cuchillo x-acto y dos plumas para tallar cerámica la acompañan a todo lado para hacer lo que ella denomina “diseño de experiencias en fiestas a través del pastel”.

Con esta técnica ha enamorado a los amantes de la cocina, tanto en eventos como en sus redes sociales. Sus trabajos pueden encontrarse buscando en Facebook la empresa que fundó: ‘The Cake Factory’. Carteras, retratos, autos, personajes animados y hasta un zombie de ‘The Walking Dead’ hacen parte de la larga lista de pedidos que ha convertido en una dulce realidad para clientes como Freida Pinto, actriz de ‘Slumdog Millionaire’, y Mariana Pajón, entre una larga lista de comensales satisfechos.
Este fue el pastel que hizo para la actriz de 'Slumdog Millionaire', Freida Pinto. Archivo particular

Pero lo que pocos conocen es la historia de esfuerzo y trabajo que la llevó a ser conocida como una de las mejores ‘Cake Designer’ de pasteles hechos en fondant – pasta parecida a la plastilina, pero comestible - del país, título que confirmó al ser una de las finalistas del famoso concurso ‘El Desafío de Buddy Latinoamerica’.

Cuando la pasión empuja a la cocina


Estos son algunos de los desafíos pasteleros a los que se ha enfrentado. Foto: Archivo particular.


Aunque todos sabían del amor de Alejandra por la pastelería, ella decidió ingresar a la Universidad Javeriana a estudiar diseño industrial porque sentía que hacer ponqués “no era una carrera sería”. “Estudié Diseño Industrial sabiendo que luego iba a estudiar otra cosa”, confiesa.

Sin embargo, la espera cada vez se hacía más larga, a tal punto que pensó dejarlo todo e ir tras su pasión. “Mientras estaba en mi práctica me desesperé y le dije a mi mamá que ya no quería graduarme y que anhelaba ser chef, pero no me lo permitieron”, cuenta.

Con diploma en mano se aventuró a estudiar cocina clásica francesa en el French Culinary Institute y aunque le sirvió de base, acepta que su deseo siempre fue ser pastelera y por eso se ofreció para trabajar con expertos en el tema como Colette Peters, Ron Ben Israel, Jaques Torres y Kate Sullivan(Dueña de Cake Power en NYC).

“Me obsesioné, me metí a clases, compré libros. Siempre teniendo en mi mente claro que mi énfasis tenía que ser la elaboración de tortas chuecas”, dice entre risas.

De esa época recuerda pasteles como el accidentado tocadiscos que le heló hasta los huesos cuando por poco no lo pueden entregar. “El chofer frenó durísimo, se cayó la tapa del pastel y tuvimos que pararnos en la calle a repararlo cinco minutos antes de la entrega”, cuenta.

'The Cake Factory' cada vez suma más seguidores en las redes sociales. Archivo particular


Alejandra se fue del país persiguiendo un sueño y tras varios meses de rodearse con los expertos en el tema, regresó a Colombia con un estilo que no había sido visto. Las personas siguen asombrándose de sus pasteles, de su estilo y hasta sufren cuando tienen que darle un mordisco a sus pasteles realistas.

Esta colombiana ha concentrado sus esfuerzos en ser una abanderada de los ponqués decorados con fondant en tres dimensiones. Da clases, sueña con ser la gestora de nuevas ideas y no le tiene miedo al riesgo, pues entendió que vive de “un arte que se aprende en la práctica, que es prueba y error”.

La pastelería para ella es más que un trabajo, pues le ha hecho cumplir todos sus sueños: la llevó a Argentina a hacer un programa de televisión, tiene su propia empresa y conoció al famoso Buddy Valastro, estrella del programa de televisión ‘Cake Boss’.

Alejandra todos los días desde que tiene memoria ha estado rodeada de aromas, pero no se acostumbra. Pues dice que esto “no significa que no sienta antojos, de hecho, siendo chef es muy difícil mantenerse delgado”.

Diana Milena Ravelo Méndez

Fuente: El Tiempo 
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