lunes, 16 de enero de 2017

Seis razones fundamentales para un viaje gastronómico

Ver paisajes increíbles, charlar con productores locales y comer riquísimos platos típicos son motivos suficientes para que armes valijas. ¡Adelante!

Las experiencias culinarias cobran cada vez más importancia en los viajes. Cuántas veces has sacado fotos de tu plato favorito y lo has compartido en tus redes sociales. O cuántos lugares recordás gracias a su gastronomía, seguramente la mayoría.

(Foto Internet)

También es más común ver paquetes de viajes gastronómicos que venden algunas agencias de viaje. Por algo países como España han sabido sacar provecho de sus productos, de sus grandes chefs y de sus restaurantes que han sido reconocidos mundialmente con estrellas Michelin; para así atraer más turismo.

Además de comer riquísimo ¿en qué favorecen los viajes especializados en gastronomía? ¿Por qué deberías empezar a considerar unirte a uno de ellos?



1. Favoreces a productores locales


Cada vez que visitas un mercado, que compras a los pequeños productores, no sólo estás comprando productos frescos y artesanales, también estás ayudando a la economía local. Al igual que cuando comes en restaurantes que utilizan productos locales o lo que llaman "farm-to-table" (de la granja a la mesa).

Muchos lugares ahora tienen centros de interpretación para educar al visitante sobre la producción local y la historia de la economía de la región. Así sabrán mejor lo que compran y consumen.


2. Vivír experiencias únicas


Es probable que cuando interactúes con productores locales vivas momentos irrepetibles. Cosechar, esquilar, sembrar, preparar quesos, oliva, realizar blends de vinos... Ese tipo de experiencias por lo general las encontrás más en los pueblos, por eso es recomendable hacer este tipo de viajes con expertos, ya que sabrán mejor a qué lugares llevarte, para evitar trampas turísticas o tener acceso a lugares donde es difícil ir por cuenta propia.

3. Cocinando vas a aprender más sobre el país


Muchos de los viajes gastronómicos incluyen clases de cocina. Probablemente vas a pensar "qué pereza ir a cocinar durante mis vacaciones", pero estos cursos van más allá de eso y lo vas a corroborar cuando participes en uno y aprendas a elaborar platos típicos. Además comparti esa vivencia con turistas de otras partes del mundo puede ser muy entretenido, ya que todos hacen aportes de sus países.


4. Vas a darle el tiempo que merece cada plato


Una de las cosas más lindas de los tours culinarios, es que contrario a la comida rápida, éstos se enfocan más en el slow food (cocina lenta). El sentarte a disfrutar de cada alimento, darle el valor al tiempo que tomó la producción de cada plato que por lo general es cocinado con productos locales. El movimiento del slow food empezó en Italia en los años ochenta, como respuesta a la apertura de McDonald's cerca de los Escalones Españoles en Roma. Hoy en día puedes ver que afortunadamente se ha seguido en muchos países. Hay gran diferencia entre comer una hamburguesa congelada en sólo minutos, a sentarte a disfrutar de una buena vista y a saborear cada plato sin apuro.



5. Vas a disfrutar paisajes de película


Obviamente todo destino gastronómico tiene paisajes espectaculares, así que seguramente ese viaje o excursión incluirá ver campos verdes, montañas majestuosas o playas paradisíacas.

6. Aprenderás a beber mejor


Los vinos y licores forman parte de estos viajes, al visitar un viñedo o un campo de agave, vas a aprender mucho sobre el proceso de elaboración de boca de los mismos productores. Pero también aprendés a degustar para adquirir más experiencia en vinos, tequila, mezcal o cualquiera que sea la producción del lugar.



Seguro que con estos motivos ya te dieron ganas de planificar tu próximo viaje. Adelante!

Fuente: La trotamundos

Vía: mdzol
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...