lunes, 14 de mayo de 2018

El #MANI: ¿fruto seco o legumbre?

Por composición podría definirse como un fruto seco, pero por naturaleza no lo es

¿Por qué hay garbanzos o habas en el surtido de frutos secos? Es una pregunta recurrente que incluso algunos cómicos han usado como motivo de chascarrillo. Pero es que habas y garbanzos no son los únicos “intrusos” en los llamados cócteles de frutos secos. Y no hablamos del maíz frito, sino de los cacahuetes, que también son legumbres.



No es correcto decir que el cacahuete es un fruto seco


“Si nos fijamos en sus rasgos nutritivos, los cacahuetes son similares a los frutos secos”, dice Riera, pero no es correcto decir que “un cacahuete es un fruto seco”. De hecho, señala que por normativa, en relación a la información para alérgenos, se separan frutos secos y cacahuetes, ya que estos últimos son fabáceas, es decir, son diferentes por naturaleza.

Nevot señala que la confusión es debida a los diferentes tipos de clasificación, de los que destaca tres: botánica, utilidad y composición. “Por cómo nacen, los cacahuetes son legumbres, pero tiene más grasa que otros alimentos de la familia, y por su composición, se consideran un fruto seco. Por otra parte, su utilidad tampoco es igual que la de los guisantes o las lentejas”.

En nuestra cocina el uso del cacahuete es mínimo

Mantequilla cacahuete (bhofack2 / Getty)

El director de SAIA considera que, en cuanto a utilidad, los cacahuetes no tienen nada que ver con las legumbres, pero tampoco cree que tenga mucho en común con los frutos de cáscara, ya que “los cacahuetes son frutos de vaina”, apunta.

Un ejemplo de lo especial y diferente que es el cacahuete lo encontramos en la cocina. “En pastelería el cacahuete apenas se usa, pero muchas recetas sí contienen frutos secos”, explica Riera. En la cocina occidental, concretamente la mediterránea, el uso de cacahuetes es mínimo, pero en otros países es frecuente encontrar aceite de maní o cremas de cacahuete.

Etiquetaje e información en los envases


Normalmente, todos los productos que encontramos envasados tienen un apartado dirigido a los alérgenos que advierte de una posible contaminación cruzada. Riera opina que esta práctica se lleva a cabo por precaución, “las empresas tratan de curarse en salud”. El problema -dice- es que provoca incertidumbre e inseguridad en los consumidores, que dudan del producto.

Pero, ¿puede ser que las empresas engloben, por error, los cacahuetes en el apartado de frutos de cáscara? Ambos especialistas aseguran que debido a los casos de alergia, esa información se separa y que, por tanto, los cacahuetes no se incluyen dentro de los frutos de cáscara.

Frutos secos (Janine Lamontagne / Getty)

De hecho, el reglamento de la UE número 1169/2011, que regula la información que los establecimientos hosteleros deben proporcionar al cliente sobre los alérgenos, especifica qué son los frutos de cáscara, entre los que incluyen por ejemplo almendras, avellanas, nueces, anacardos, pacanas, nueces de Brasil, pistachos, nueces de Macadamia y productos derivados. El cacahuete es fruto de vaina, algo que ya recoge el reglamento europeo, que tiene una consideración expresa al margen de los frutos nombrados.

No obstante, muchos consumidores siguen temiendo consumir ciertos productos por la posibilidad remota de una contaminación. Riera señala que esta incertidumbre podría estar cerca de acabar gracias también a la Unión Europea, que trabaja en un borrador en el que estudia exigir que todos los fabricantes expliquen detalladamente qué contienen sus productos. “Deben especificar si hay trazas de un fruto de cáscara o no”.


En España hay menos riesgos de contaminación cruzada que en los países donde se cocina con aceite de maní

PATRICIA NEVOTNutricionista


Es importante tener toda la información sobre los ingredientes de los productos que consumimos (bluecinema / Getty)

La posible contaminación cruzada dependerá del uso de los alimentos, señala la nutricionista, que asegura que en otros países hay más riesgo por los diferentes usos del cacahuete, como el aceite de maní. “En España, al usar aceite de oliva o de girasol para cocinar, existen menos posibilidades de una contaminación cruzada que en un país que cocina con aceite de maní”. “Se debe ir con cuidado y leer atentamente los envases”, añade.

Aunque el consumidor se ha concienciado más en los últimos años y se preocupa por la información sobre lo que come, todavía cabe insistir en la importancia de la naturaleza de los productos. Ambos expertos recuerdan que el coco, consumido y considerado como una fruta, es un fruto seco. Y la misma confusión se puede dar con otros muchos alimentos.

CARLOS PÉREZ GARCÍA
Fuente: La Vanguardia
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