El Gourmet Urbano: Las seis claves para entender el Nutri-Score, el nuevo semáforo de los alimentos

lunes, 26 de noviembre de 2018

Las seis claves para entender el Nutri-Score, el nuevo semáforo de los alimentos

Cómo descifrar el sistema de cinco colores que implantará Sanidad en el etiquetado de los productos

Del verde al rojo. La ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, María Luisa Carcedo, ha presentado el nuevo etiquetado de los alimentos, el llamado Nutri-Score, un gráfico de cinco colores graduales que aparecerá bien visible en los envases y con el que se quiere facilitar al ciudadano información precisa sobre la calidad nutricional de cada producto. El objetivo de Nutri-Score es ayudar a combatir la obesidad, que afecta a uno de cada diez ciudadanos en España, según cifras del Ministerio. A continuación se explican los datos más relevantes de este nuevo sistema.

Imagen: Pixabay


1. ¿Qué es Nutri-Score y para qué sirve?


Nutri-Score es un semáforo de cinco colores, donde el verde señala los alimentos más saludables y los de menor calidad nutricional van en rojo

Nutri-Score es un gráfico o semáforo que clasifica a los productos en cinco colores, del verde (para los más saludables) al rojo (para los de menor calidad nutricional). Además de señalar a los alimentos con colores, estos llevan cinco letras asociadas, de la A a la E. De esta forma, el color verde oscuro (el de los alimentos más saludables) está distinguido por una A, mientras que el color rojo (los menos saludables) lleva la letra E. El color amarillo, con la letra C, queda en el centro del gráfico y apunta así a los alimentos con una calidad nutricional media.

Cada producto destacará el color (y letra asociada) que le corresponda en función de su contenido en azúcares, grasas saturadas, sal, calorías, fibra y proteínas por cada 100 gramos. De este modo, los consumidores pueden "comparar con otros productos semejantes de forma sencilla y pueden tomar una decisión informada para seguir una dieta más saludable", ha dicho la ministra.

Algunos estudios afirman que el modelo del semáforo de cinco colores Nutri-Score ayuda a mejorar la calidad nutricional de la cesta de la compra en un 9,3 %.

Imagen: Renc

2. Así calcula el valor nutricional de un alimento


Letras y colores se asignan según un algoritmo o ecuación matemática que atribuye diversos puntos a los alimentos en función de cuál es su composición nutricional en 100 gramos de producto. El modelo Nutri-Score considera elementos nutricionalmente "desfavorables" las calorías, los azúcares simples, los ácidos grasos saturados así como el sodio (sal). Estos alimentos restan. Por su parte, elementos nutricionalmente "favorables", que suman, son las proteínas, la fibra, así como el contenido de frutas, verduras, legumbres y frutos secos. En otras palabras: suman los aspectos positivos, mientras que los negativos restan.

De esta forma, un alimento rico en azúcares (elemento no favorable) que supere, por ejemplo, los 27 gramos de este compuesto en una ración de 100 gramos recibirá entre 6 y 10 puntos en la variable "a" de la ecuación, que resta su valor nutricional en la ecuación final (ya que es inversamente proporcional al resultado). Y viceversa: un producto con bajo contenido en azúcares, menos de 9 gramos por cada 100 gramos de producto, recibirá una puntuación baja en esta variable (entre 0 y 2), lo que le permitirá obtener un mejor resultado final y posicionarse más cerca del verde, es decir, de ser considerado un alimento más saludable.

Otros elementos suman. Así, un producto con un alto contenido de un elemento considerado favorable, por ejemplo, la fibra o la proteína, puntuará alto en la variable "c" de la fórmula, que es directamente proporcional al resultado. De ahí que tendrá mayores probabilidades de colocarse en la zona verde (alta) del semáforo.

El resultado es que los alimentos con alto contenido en frutas, verduras o cereales se sitúan en la zona verde del gráfico, mientras que los aperitivos ricos en grasas saturadas, así como los dulces o los productos ricos en sal, acaban posicionados en la parte naranja y roja. De esta forma, el consumidor podrá identificar los alimentos ricos en azúcares y grasas saturadas de manera más sencilla, ya que tendrán puntuaciones D y E, y su semáforo marcará en color naranja o rojo.

De este modo, y tras pasar por un algoritmo o fórmula matemática, el resultado será visible para el consumidor en forma de un color: el verde identificará los productos más saludables, mientras que los rojos señalarán los alimentos de menor calidad nutricional. Este es el algoritmo completo y su escala de puntuación.
Imagen: Renc

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3. ¿Y dónde crea confusión?


Aunque simplifica la toma de decisiones, el semáforo Nutri-Score no es perfecto, y puede ser confuso en ciertos alimentos como los cereales altamente azucarados. De un lado, su alto contenido en cereales les hace puntuar alto en valores positivos, mientras que los azúcares les acercan al color rojo. El resultado es que hay riesgo de que este tipo de productos quede en tierra de nadie y acabe en un punto de equilibrio cercano al amarillo (a pesar de tener mucho azúcar).

Otro problema no resuelto es el hecho de proponer al aceite de oliva la peor o segunda peor nota entre las posibles, según un informe realizado por la Agencia Nacional francesa para la Seguridad Alimentaria, del Entorno y del Trabajo (ANSES). Un resultado que no parece el más adecuado.

4. ¿Dónde irá colocado el semáforo?


El Nutri-Score también es conocido como etiquetado nutricional frontal, ya que irá colocado en la parte delantera de los envases, y servirá de referencia de la calidad nutricional de alimentos y bebidas, siguiendo las recomendaciones de sociedades científicas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Europea.

Este código, creado en 2005 por expertos de la Universidad de Oxford (Reino Unido), ya se aplica en Francia desde hace seis meses y está pendiente de introducirse en Bélgica y Portugal.

5. ¿Qué lo diferencia de otros etiquetados?


El modelo Nutri-Score incluye en su algoritmo tanto a los nutrientes beneficiosos para la salud (fibra, proteínas o cantidad de fruta, verdura, frutos secos y legumbres) como a aquellos cuya ingesta es recomendable reducir (calorías, azúcares simples, grasas saturadas y sal).

Otra diferencia respecto al etiquetado nutricional evolucionado (ENL) de tres colores (verde, amarillo y rojo) propuesto la semana pasada por cinco grandes fabricantes de alimentos es que hace los cálculos sobre 100 gramos, y no sobre una porción (como el ENL), un hecho que podría inducir a confusión.

6. ¿Cuándo podremos verlo?


El semáforo Nutri-Score se enmarca dentro de la estrategia de prevención de la obesidad y empezará a verse en España pronto, ya que los fabricantes pueden comenzar a utilizarlo ya de forma voluntaria. No obstante, el gráfico será obligatorio dentro de un año, el plazo en que estará aprobado el decreto ley que prepara Sanidad y que, tras ser aprobado por el Gobierno, deberá ser convalidado por el Congreso.

Conclusión: aunque Nutri-Score resulta muy útil para simplificar y homogeneizar (al fin) la información nutricional de los alimentos, en ocasiones resulta más útil para comparar productos de un mismo tipo (por ejemplo, entre dos yogures), y no tanto para valorar alimentos de grupos distintos, como un yogur con unos cereales.

EVA SAN MARTÍN

Fuente: Eroski Consumer 

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