Siempre se nos presenta el dilema de variar el menú, ya sea para la casa o para un restaurante, en términos de sabores, texturas y propuesta de novedad. Uno de los aspectos que más demanda de creatividad es el de los contornos o acompañantes, los cuales por definición, no deben restar protagonismo al plato principal, pero a su vez deberían ser un digno acompañante del mismo.

Paseando por la web me conseguí con una ingeniosa manera de preparar un alimento muy conocido en nuestras latitudes: La papa.
Este tubérculo es de gran aceptación y además ha sido objeto de un gran número de recetas que lo han llevado a ser uno de los alimentos más solicitados mundialmente en las mesas de casas particulares y restaurantes.