domingo, 1 de abril de 2018

¿Se pueden freír croquetas congeladas sin que se rompan?

Las caseras requieren de un tiempo del que no siempre se dispone, pero con las de bolsa no siempre se consigue un resultado presentable. ¿Cuál es el truco?

Las croquetas son la gloria de la gastronomía española y también las reinas de la barra del bar. Tienen su idea internacional, pues cuentan con millares de seguidores, y han sido capaces de adaptarse al paso del tiempo: las hay para los que quieres cuidarse, para celíacos'gourmet' para los más sibaritas,rellenas de tortilla de patata y también congeladas, para aquellos que no tienen mucho tiempo para prepararlas.

Unas croquetas de jamón enriquecidas con aceitunas verdes.Interaceituna


Estas últimas puede que sean las más cómodas a la hora de prepararlas y, aunque 'a priori' parece que no hay complicación, es frecuente que se nos deshagan y acaben formando un revoltijo de masa y rebozado que en nada se parece a una croqueta. Por eso, conviene conocer los pasos adecuados para conseguir que estas delicias se asemejen a las caseras que tan bien sientan en cualquier momento del día.

¿Cómo se consigue un buen resultado?

  • La elección de la sartén siempre es importante, y lo más recomendable es decantarse por una amplia y lo suficientemente honda como para que el 80% de las croquetas esté cubierto de aceite de oliva (mucho mejor que el de girasol, ya que les aportará más sabor y un dorado más intenso al rebozado).
  • El aceite debe estar muy caliente cuando añadamos de una en una las croquetas (y siempre esperando unos minutos antes de poner la siguiente) para que no bajemos de golpe la temperatura de la sartén, consiguiendo que el resultado final sea un amasijo de bechamel y empanado. Además, las croquetas deben estar recién sacadas del congelador. Si no, no conseguiremos una textura crujiente y al ponerlas en el aceite se desharán por completo.
  • Caliente el aceite y colocada la primera croqueta deberemos estar atentos a dos cosas: de que salgan burbujas (señal de que se ha alcanzado la temperatura adecuada) y de girar a toda velocidad la croqueta hasta sellar todas sus caras, mucho antes de que coja el apetitoso color dorado. Así se conseguirá que el rebozado no se quiebre y las eche a perder. No hay que olvidar hacer este paso croqueta a croqueta para darle a cada una el trato que se merece y asegurar un resultado exquisito. 
  • Toca añadir poco a poco el resto de croquetas, para que no se apelmacen unas con otras y se les pueda ir dando la vuelta con facilidad hasta que cojan el color dorado que las caracteriza. ¿Y cuándo se deben sacar del fuego? Cuando se vea que la bechamel asoma por algún poro del rebozado.
Fuente: Heraldo.es
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