Las primeras recetas de las torrijas tal y como las conocemos actualmente se encuentran, a principios del siglo XVII, en el “Libro de Cozina” (1607) de Domingo Hernández de Maceras y en el “Arte de cozina, pastelería, bizcochería y conservería” (1611) de Francisco Martínez Motiño , aunque ya estaba documentada desde el siglo XV en España o en el receterio francés de Taillevent, del siglo XIV, donde se presentaban como “tostées dorées” (tostadas doradas), e incluso mucho antes en las recetas latinas de Apicio (aunque en este caso sin mencionar el huevo).