Siempre me impresionó la vida del cocinero francés Marie-Antoine Carême, considerado probablemente como el mejor cocinero de todos los tiempos. Pues es la historia de alguien que fue signado por “el destino “.
El arcano número diez del tarot, es la rueda de la fortuna. Se trata de la rueda de la vida, a la que algunos llaman “la rueda del destino “y es una carta que ilustra la vida en continuo movimiento, girando continuamente ilustrando la posibilidades constantes de cambio. De una mutación a otra, es la carta que nos habla de que todo lo que se eleva, desciende, todo lo que empieza se acaba, todo lo que se estanca termina circulando y viceversa.
Y es que Carême (Antonin, como se hacía llamar él mismo) es un ejemplo de como la vida de un ser humano pudiera estar marcada por eventos los cuales algunos llaman destino, otros casualidades.

