Las palomitas de maíz, también conocidas como pochoclo, pororó, crispetas, pururú, cabritas o sencillamente palomitas, son uno de los snacks más codiciados del mundo, sobre todo debido a su delicioso sabor y a la fama de ser la compañía perfecta de los cinéfilos.
Pero la fama, muchas veces, no viene acompañada de buenas reseñas. Si bien las palomitas son un clásico del cine, también son erróneamente conocidas como comida chatarra, cuando, en realidad, están hechas a base de maíz. Es decir, de forma natural, son un grano entero. Eso les permite aportar muchos beneficios.

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1. Tienen mucha fibra
En promedio, una porción de 100 gramos de palomitas de maíz contiene 15 gramos de fibra, de los 25 gramos diarios que debería consumir una persona. Esto convierte a las palomitas en una de las fuentes más ricas en fibra de todo el mundo.
De hecho, en la
encuesta nacional estadounidense sobre nutrición, se halló que los consumidores habituales de palomitas de maíz tenían, en promedio, un 250 % más de consumo de granos integrales que quienes no consumían palomitas.
2. Controlan la cantidad de azúcar