Aceite de oliva, queso, poca carne y muchas verduras componen la dieta ancestral que cada vez muestra más beneficios
Frutas, verduras, aceite de oliva, legumbres y cereales, consumo moderado de pescado, queso, vino y poca carne roja y pollo. Variado y con alimentos sin procesar.
La dieta mediterránea enlentece el envejecimiento, protege al cerebro y, en los ancianos que la siguen, las neuronas funcionan mejor respecto de otros de su edad, según un estudio de la Universidad de Edimburgo, publicado en la revista Neurology.
"Cuando envejecemos, el cerebro se restringe y perdemos células cerebrales, todo esto influye sobre la memoria y la capacidad de aprendizaje", comentó Michelle Luciano, coordinadora del estudio.

Queso, vegetales y poca carne. Foto: Shutterstock
"Nuestra investigación añade otra pieza a las tantas que indican el impacto positivo de la dieta
mediterránea sobre la
salud del cerebro", agregó Luciano.
Los investigadores recogieron informaciones sobre los hábitos alimentarios de 967 personas sanas de cerca de 70 años de edad.