Desde flores hasta corazones y personajes de culto como Totoro: los baristas del mundo entero sorprenden a sus clientes con figuras insospechadas. Este puede ser un elemento diferenciador para un negocio de café.
La competencia entre los negocios pequeños y las grandes cadenas de cafeterías es feroz, y fuera de la procedencia y calidad de los granos hay poco que pueda inclinar la balanza de la preferencia de los consumidores. ¿Cómo hacer que un negocio de café sea único? Fácil: incursionando en la tendencia del latte art, que consiste en realizar dibujos con la crema de leche sobre un café espresso.