Este clásico de la cocina tradicional marroquí no sólo es uno de los mejores platos de la gastronomía norteafricana, sino también un plato delicioso y muy fácil de hacer.
La cocina marroquí es sorprendente. Uno de los platos típicos más sabrosos es el Tajine, que hace referencia a la olla de cerámica de tapa cónica donde se puede hacer casi de todo. Este cacharro (de barro en su forma más tradicional) tiene la particularidad de actuar como si fuera una especie de olla a presión y de cocer los alimentos en sus propios jugos. Es fácil encontrar un tajine y los hay especialmente preparados para la vitrocerámica
Tajine de pollo, uno de los platos más sabrosos de la gastronomía marroquí.
Si no dispones de un Tajine, la receta puede hacerse en un wook o una olla con buen fondo y, en la última fase, tapar y cocer a fuego muy lento hasta que las verduras se cuezan en su propia humedad. Esta receta es muy fácil de hacer y es deliciosa. Ideal para iniciarse en los secretos de la gastronomía del país norteafricano y sorprender.
