sábado, 12 de marzo de 2016

Un #aceite para cada tipo de #queso. Descubre cuál es la mejor combinación

Los amantes del queso acostumbran a acumular este alimento en su despensa. Para aumentar la duración y potenciar el sabor de éstos, solemos introducirlos en aceite para así mantenerlos mejor. Sin embargo, en muchas ocasiones empleamos cualquier óleo para realizar el maridaje de nuestros quesos. Una costumbre que debemos ir cambiando.

Queso con aceite.


Si mezclamos bien el queso con las diferentes variedades de aceite que ofrece nuestra gastronomía correctamente podremos sacar el máximo partido a dos de los alimentos esenciales de la dieta mediterránea. Además, bien combinados llevará a una buena experiencia de aromas y sabores en cualquier cocina.

Además, todo maridaje ayudará a la conservación de nuestros quesos, que además de mantenerse por más tiempo tendrá un s abor más armonioso para degustar nosotros mismos o deleitar a nuestros invitados.

Estos dos alimentos constituyen una p arte esencial de nuestra gastronomía y por ello han de cuidarse especialmente. Los primeros maridajes nacen, como ya se ha mencionado, de la necesidad de prolongar la vida útil del queso, mediante inmersión en aceite de oliva.

Además de su conservación, con este proceso, quienes lo realizaban se dieron cuenta de que el resultado eran quesos aromáticos e intensos.

El olivar pone a nuestro alcance aceite de oliva virgen extra de más de 260 variedades para maridar con el queso. De esta forma convierte una atávica receta en una nueva tendencia gastronómica. Los aromas y sabores de los zumos de aceituna potencian el perfil aromático del queso para lograr la excelencia en boca.

Es conveniente maridar con aceites de oliva virgen extra de las variedades arbequina, cornicabra, hojiblanca o picual.
Cómo combinar quesos y aceites para mejorar su sabor

La compañía Experiencias Aceite de Oliva ha facilitado a La Buena Vida información acerca de qué aceite se ha de combinar con según qué queso. Conforme a los cuatro tipos de óleos citados anteriormente, esta empresa propone cómo combinarlos.

Queso azul. Se caracteriza por su intensa acidez y en ocasiones por el picor. Por ello, es conveniente combinarlos con sabores más suaves o dulces. Para este queso, se pueden emplear los matices afrutados de manzana y plátano que ofrece la variedad arbequina. Estos son, por su dulzor, el complemento ideal para un maridaje con una gran personalidad.

Queso manchego. Se elaboran con leche de oveja de la raza manchega, que aporta a los quesos un sabor ligeramente ácido, fuerte y sabroso. Éste se transforma el picante en aquellos que son muy curados. Por ello, se han de sumar aromas de fruta verde, manzana con ligero picor. Éstos se encuentran en los aceites de oliva virgen extra cornicabra.

Queso de oveja. La utilización del cuajo de origen vegetal es una de las principales razones por las que estos quesos adquieren sus característicos aromas lácticos y vegetales así como un gusto intenso y ligeramente amargo. Unas características muy particulares que resultan potenciadas con las notas de hierba fresca, almendra y ligero picor de los aceites de oliva virgen extra de la variedad hojiblanca.

Queso de cabra. Los quesos elaborados con leche de este animal presentan gran mantecosidad mezclada con aromas suaves y lácticos. Éstos se caracterizan por una baja acidez, un picante moderado y un salado ligero que conforman su personalidad. A estos quesos, los aceites de oliva virgen extra de la variedad picual engrandecen estas características aportando amargor. Dentro de esta gama podemos seleccionar notas de frutado verde, higuera, tomatera y olivo.

Sin embargo, estas mezclas pueden no sólo aplicarse al maridaje, sino que pueden emplearse si acompañamos nuestros quesos con unas gotas de aceite, añadiéndose así sabor a nuestros platos y un aroma distinto para una experiencia diferente en nuestros quesos cuando un invitado los deguste.

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