El Gourmet Urbano

domingo, 25 de junio de 2017

Cómo sé si un alimento no se puede comer

Un alimento en mal estado no tiene por qué notarse a simple vista, pues hasta con buen aspecto y olor puede contener bacterias patógenas

La creencia de que los alimentos en mal estado se ven a simple vista es falsa. Las bacterias que los echan a perder no son las mismas que las que provocan enfermedades. Según la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (ACSA), un alimento con buen aspecto y olor puede contener bacterias patógenas. Con frecuencia se utilizan los cinco sentidos para examinar los alimentos y saber si se han estropeado, pero en la mayoría de los casos emplear la vista o el olfato no servirá. El artículo explica en qué fijarse para saber si un alimento todavía puede comerse y cómo alargar su vida útil.

Imagen: luknaja

Un alimento con una apariencia normal puede ser nocivo para la salud si se dan las circunstancias propicias. Esto señala que el aspecto, la textura, el olor o el sabor no son indicadores fiables al cien por cien. Si este mismo alimento se somete a prácticas de riesgo, como una mala conservación, puede ser que se desarrollen microorganismos patógenos. Puede darse el caso de que un alimento alterado no esté contaminado ni sea nocivo. Un ejemplo sería una galleta que se ha oxidado: si bien su sabor no será del todo apetecible, no supone un riesgo. En cambio, la mayonesa con Salmonella tiene un aspecto y olor normales que no harán dudar de que se puede comer; pero, si se hace, se puede sufrir una intoxicación alimentaria.

¿Cómo saber si un alimento todavía es bueno?

Qué tener en cuenta a la hora de alimentarse entre comidas

Una profesional elaboró un listado de los snacks que conviene ingerir a diario y los que es mejor evitar.

El snackeo se puede definir como cualquier comida que es realizada fuera de las 4 principales, tales como desayuno, almuerzo, merienda y cena. En general, el snackeo no está provocado sólo por el hambre, sino que también puede darse como respuesta a cambios en el estado de ánimo, búsqueda de fuentes de placer rápidas y accesibles frente a dificultades de la vida cotidiana o simplemente por cercanía con alimentos tentadores. Al respecto, la licenciada en Nutrición Viviana Wons, especialista del Ministerio de Salud porteño, hizo una clasificación clara sobre el tipo de snacks y sus ejemplos, dividiéndolos en saludables o no recomendables.




1) Snacks no saludables. Según Wons, los más consumidos en esta categoría son las bebidas (por ejemplo gaseosas) e infusiones con azúcar, galletitas, masas, tortas, alfajores, chocolates, dulces, postres y helados. Estos suelen ser alimentos elegidos para picotear, para "levantar el ánimo", para festejar, para mitigar disgustos entre otras justificaciones, pero con el gran inconveniente de contribuir negativamente a la salud por su gran contenido en azúcares, sodio (aún tratándose de alimentos dulces), grasas perjudiciales y calorías. "Son los que más hay que controlar si nos interesa cuidar nuestro peso pero sobre todo nuestra salud. Se pueden consumir en forma ocasional cuidando el tamaño de la porción", aclaró la profesional.

Usan leche de burra para hacer el queso más caro del mundo, cuesta mil euros el kilo

En una granja en la reserva natural de Zasavica, al oeste de Belgrado se elabora el queso más caro del mundo con leche de burra. Foto: Internet

Para elaborar un kilo de queso se necesitan 25 litros de leche y una burra sólo da unos 20 litros de leche por año, más o menos la misma cantidad que una vaca lechera europea produce cada 24 horas.


Una granja en la reserva natural de Zasavica, al oeste de Belgrado, guarda el secreto de la receta del queso más caro del mundo. Elaborado con leche de burra, el precio de este exclusivo manjar se sitúa en 1,260 euros (1,112 dólares) por kilo.

Cómo hacer chips de kale al horno #ComidaVegetariana

Si hay oído hablar de los chips de kale pero todavía no te has animado a probarlos, este es el momento de que esto cambie, pues aquí te explicamos cómo hacer chips de kale al horno. Son muy fáciles de hacer y están riquísimos, es una forma de tener algo rico para picar que además es saludable.

Los chips de vegetales hechos al horno son ideales para picar entre horas en sustitución de otros snacks menos saludables, y también son un buen aperitivo para servir en una comida festiva o informal. Ojo, que en el mercado se han puesto de moda (hace ya unos años) algunos chips de hortalizas y verduras, pero generalmente son fritos, por lo que son como las patatas chips, aperitivos muy energéticos y con grasas no saludables.



Lo que hace la fritura es lo mismo que el horneado en una hortaliza que está cortada muy fina o es así por naturaleza, la deshidrata y hace que su textura sea crujiente, pero la fritura aporta más sabor por la grasa en la que se cocina, también se adiciona sal, potenciador del sabor… por eso suele gustar más. Pero unos chips horneados pueden ser tan o más ricos si están bien condimentados, y es muy fácil hacerlos en casa.

Si hablamos de uno de los chips saludables que están más de moda en la actualidad, tenemos que mencionar los chips de kale, la col rizada cuya tendencia de consumo está en todo lo alto. Hacer estos chips es mucho más fácil y rápido que muchos otros, pues las hojas de esta verdura están prácticamente listas para condimentarlas e introducirlas en el horno, y están listas en menos de diez minutos.

Para que tengan todos los detalles, ahora explicamos cómo hacer chips de kale al horno con un par de ideas para condimentarlos. Con este aperitivo sorprenderán a niños y a mayores, pues ofrecen una textura muy agradable y el sabor, aunque depende de con qué se condimente, también es muy rico, no tiene nada que ver con la col cocinada, que es lo que a la mayoría no le gusta de esta verdura.

Ingredientes


1 manojo de col kale, c/n de aceite de oliva virgen extra, c/n de sal.
Condimento 1

Ajo en polvo, piel de limón rallada, guindilla en polvo, pimienta negra recién molda.

Condimento 2

Ras el hanout.


Elaboración

Slow raw food’ o la revolución tranquila de la cocina crudivegana

Cocina vegana a baja temperatura, pero apta para gourmets omnívoros. Es la propuesta de sabor intenso de Levél Veggie Bistro

Uno puede pasear distraído por el parque del Retiro en Madrid y buscar un sitio nuevo para comer. Llama la atención, en la Avenida Menéndez Pelayo, un escaparate abierto de par en par con mesas de madera y sillas blancas que parecen decir 'siéntate'. Acogedora y tranquila, en esa terraza acristalada se ven incluso algunos clientes comiendo con sus amigos de cuatro patas echados bajo la mesa tranquilamente.

Una propuesta sencilla, tranquila y vegana

En el interior ─donde ya no acceden las mascotas─ continúa la decoración colonial-chic, las exposiciones temporales de artistas, libros y una pared con un jardín vertical. Te sientas a pedir algo, ya te han visto y cuando abres la carta… todo son verduras. A los carnívoros aquí les puede dar un siroco. A los foodies que saben escoger, el nuevo Levél Veggie Bistro les parecerá una apuesta valiente -impulsada por Fabrizio Gatta y la chef Jùlia Török- en el panorama gastronómico de la ciudad. Comida vegana y crudivegana, sí, pero tan sabrosa que hará temblar los cimientos del gusto por la carne.

Una deliciosa alternativa para el domingo: Quiche de verduras #Receta

La quiche es una tarta salada de origen francés. Una de las más conocidas es la quiche de verduras. En Gastronomia.com te explicamos paso a paso cómo prepararla según los consejos de Bruno Oteiza. 



Ingredientes:


  • una lámina de pasta brisa
  • 2 huevos
  • 150 gramos de leche evaporada
  • un puerro
  • una zanahoria
  • 1/2 calabacín
  • 150 gramos de setas
  • una loncha de jamón serrano 
  • 100 gramos de queso rallado
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada

Elaboración:

sábado, 24 de junio de 2017

viernes, 23 de junio de 2017

¿Una receta diferente? Sushi de jamón serrano con cebolla caramelizada y manzana

Desde que los celtíberos se hicieron presentes y sedentarios en tierras españolas y comenzaron la cría de las piaras de cerdos, si hay un producto predominante en la historia de la gastronomía española, ése es el porcino, ya sea directamente la carne fresca o cocida, o en forma de embutidos y derivados, tanto curados como en salazón.



El hecho es que hoy en día no hay región donde la tradición porcina y charcutera no esté presente; desde el lacón cocido de Galicia, con o sin grelos, y su androlla orensana y lucense, sin dejarnos los chicharrones, reyes del tapeo en Galicia, a las migas o las patatas revolconas extremeñas con sus torreznos, o esa manteca ‘colorá’ del desayuno andaluz. Sin olvidar las morcillas de Burgos, las carcamusas toledanas o la fabada asturiana que no se concibe sin su morcilla, su tocino y su chorizo, o los bollus preñaos Asturleoneses y las maravillosas sobrasadas mallorquinas. Y esos jamones de capa blanca, fuet, butifarras o longanizas, salchichones, chorizos y lomos, morcones de toda la geografía nacional.

Carne blanca, versátil, asequible, saludable y deliciosa, el cerdo es una auténtica estrella de la cocina española que da lugar a platos tan sabrosos como este Sushi de jamón serrano con cebolla caramelizada y manzana, una receta del cocinero Fernando del Cerro (Casa José, Aranjuez, Madrid, una estrella Michelin), ofrecida por la Interprofesional del Porcino Español de Capa Blanca, INTERPORC, en su libro Nuestra estrella de capa blanca.

Ingredientes (4 raciones)

¿Realmente sabes comer sushi? Estas 5 aciones son las que jamás deberías hacer

Quizás no lo estás comiendo de forma correcta.

El sushi se ha vuelto una comida extremadamente popular en diferentes lugares del mundo. Es posible que en cada país tengan sus sabores y preparaciones favoritas y, aunque son diferentes a las recetas tradicionales de Japón, no dejan de ser deliciosas. Eso sí, si hay algo que jamás cambia es el hecho de que existe una etiqueta a la hora de comer y disfrutar de tus rolls y tu sashimi, incluso si nunca escuchaste hablar de ella ¿Listo para saber si realmente sabes comer sushi? ¡Cuéntanos tu resultado en los comentarios!


Estas son las 5 cosas que jamás deberías hacer…