El Gourmet Urbano: Cine y gastronomía por Antonio Gámez (@antoniogamezc): El Cocinero, El Ladrón, su mujer y su amante.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Cine y gastronomía por Antonio Gámez (@antoniogamezc): El Cocinero, El Ladrón, su mujer y su amante.

"El cine de esta época está muerto, acabado. La idea de que el cine es un cuento de hadas para niños no es buena ni suficiente. Necesitamos algo mejor."
Peter Greenaway

 
antonio gamez 1Creo que hay directores para la masa, y otros un tanto elitescos, extraños, controversiales o incomprendidos. Peter Greenaway es un director que muchos consideran extraño o que no lo creen un “cineasta”, aluden a su formación en las artes plásticas para restarle valor a su filmografía. En mi opinión, éste es un director que se pierde de vista por su originalidad y su estilo diferente y muy trabajado. Este director trata de salirse de las convenciones del cine comercial y busca innovar para dar al cine otros matices que lo cambien y que en medio de la transgresión lo devuelvan a un estado más artístico. Sin transgresión quizá no exista el arte. Así, en “El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante”, Greenaway trata de incluir todas las bellas artes: la música con el canto del niño y con la estupenda banda sonora de Michael Nyman, la poesía con la sutileza de los detalles, la literatura en referencias constantes y el uso de libros como elementos escénicos, la arquitectura con su escenografía, la pintura con sus colores y su recurrente uso de lienzos en la escenografía, el teatro con su puesta en escena, etc… este director hace de una trama aparentemente sencilla una obra llena de simbología y de una belleza que atrapa, aún cuando su narrativa resulta extraña y marcada con fuertes escenas que van in crescendo hasta el paroxismo a un nivel que puede parecer grotesco.


Greenaway escapa de la búsqueda excesiva del realismo en el cine y sustancialmente hace una puesta en escena que parece un teatro, con luces y posturas de tragedia y con un cromatismo que sorprende por sus cambios. El usa en la cinta diversos colores para los diferentes espacios donde se desarrolla la trama: rojo para la sala del restaurante, verde para la cocina, blanco para los baños y azul para el estacionamiento del restaurante, cambios que quizá sutiles terminan llamando la atención del espectador. Matizada la película con la banda sonora y con una narrativa que parece imitar al teatro jacobino del siglo XVII. Objetos escénicos llenos de simbolismo, un lienzo de Frans Hals (Banquete de los Arcabuceros de San Jorge, 1616.) como centro repetitivo del restaurant y que incluso influye en el hermoso vestuario, diseñado por Jean Paul Gaultier. Es una película que ha sido etiquetada de barroco tardío por el abarrotamiento de objetos escénicos, pero que con su cromatismo parece un lienzo en movimiento, un pintura que cobra vida en la pantalla y se desenvuelve y muta ante los ojos del espectador, una maravilla a la vista, el oído, el tacto, una película estéticamente muy cuidada y de una profundidad que sorprende.
 
Sin duda es una joya artística que la ha hecho un film de culto entre los amantes del cine gourmet. La dirección actoral es impecable y los actores representan roles que quizá sea un muestrario de la condición humana, hay cuatro ambientes en la puesta y cuatro actores que las representan: la creatividad en el chef, la barbarie en el ladrón, la sexualidad y la pasión en la esposa, y la amabilidad y el amor en el amante. Los diálogos inteligentes algunas veces hacen un catálogo de platos franceses, o hablan de los cambios en el cuerpo a consecuencia de lo que se come; cuando no, atiborran de violencia y humillaciones a los personajes o llenan de erotismo al espectador. Tal vez representen cuatro partes en las que dicen se divide el ser humano: cuerpo, mente, alma y espíritu en cada uno de sus personajes y espacios en los que se desarrolla la trama. O Sencillamente representan los cuatro sabores dulce, amargo, ácido y salado.
 
La película que destaca por la crudeza de sus escenas violentas y la sinceridad de sus escenas eróticas nos atrapa y nos transporta a una especie de teatro en cine que tiene una magia difícil de explicar en un artículo. Los temas como la muerte, la comida y el canibalismo se tratan sin subjetividades cuidadosas, al contrario, explícitamente las muestra y las demuestra durante su trama. Destaca las actuaciones de Michael Gambon como el ladrón con su fuerza, sus diálogos y monólogos, y de la exquisita Helen Mirren, que tiene una presencia escénica que hipnotiza y que incluso en sus silencios ocupa espacio actoral en la cinta.
 
Sin duda alguna este filme es un imprescindible de los catadores de buen cine gourmet, es un film complejo que debe ser saboreado con cautela y sin prejuicios, no dejen de verla para que entiendan porqué es una de las mejores películas de este género de todos los tiempos y sin duda una de mis gastropelículas preferidas.
 
El personaje Albert Spica (el ladrón) dice que el plato preferido de los grandes estrategas siempre son los mariscos, que por ejemplo a Hitler le gustaban las almejas, y que el plato preferido de Napoleón eran las Ostras a la florentina. Acá les dejo una receta que me gusta y que hemos preparado en mi cocina con excelentes resultados, así que busque unas ostras y un vino que le guste mucho y siéntese a disfrutar de una de las mejores películas gastronómicas de la historia del cine.
 
Ostras a la Florentina

 
Ingredientes:

  • 2 docenas de ostras sin su concha.
  • 1/2 taza de espinacas cocidas y picadas.
  • 4 cdas. de cebolla picada.
  • 30 gr. de mantequilla de buena calidad.
  • 2 cdas. de crema de leche.
  • 2 yemas de huevo.
  • 6 cdas. de pan rallado.
  • un poco de brandy.
  • perejil picado.
  • 2 dientes grandes de ajo picado.
 
Preparación:

  • En un sartén de fondo grueso calentar la mantequilla y sofreír en ella la cebolla, añadir un poco de perejil y ajo picado.
  • Cuando esté traslúcida la cebolla, añadir una docena de ostras picadas, junto con las espinacas. Mezclar bien, flamear con el brandy y luego añadir la crema de leche, la sal, y la pimienta.
  • Dejar hervir durante 5 minutos revolviendo constantemente. Retirar del fuego
  • y agregarle las yemas batiendo enérgicamente. Tomar la otra docena de ostras enteras, escurrirlas y colocarlas de a dos en 6 valvas.
  • Cubrir con el picadillo de ostras y espinacas. Espolvorear con pan rallado, perejil, rociar con mantequilla derretida y gratinar hasta que estén doradas.
Banquete de los Arcabuceros de San Jorge, 1616 - Frans Hals
 
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Título: El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante
Título original: The cook the thief his wife & her lover
Dirección: Peter Greenaway
País: Francia, El Reino Unido
Año: 1989
Duración: 124 min.
Género: Criminal, Drama, Romance, Comedia
Calificación: No recomendada para menores de 18 años
Reparto: Richard Bohringer, MichaelGambon, HelenMirren, Alan Howard, TimRoth, CiaránHinds, Gary Olsen, Ewan Stewart, Roger Ashton-Griffiths, Ron Cook, Liz Smith, Emer Gillespie, Janet Henfrey, Arnie Breeveld, Tony Alleff, Paul Russell, Alex Kingston, Ian Sears, Willie Ross, Ian Dury, Diane Langton, Prudence Oliver, Roger Lloyd-Pack, Bob Goody, Peter Rush, Pauline Mayer, Ben Stoneham, Andy Wilson, John Mullis, Flavia Brilli, Brenda Edwards, Sophie Goodchild, Alex Fraser, Michael Clark, Gary Logan, Tim Geary, Saffron Rainey, Hywel Williams-Ellis, Michael Maguire, Patric Walters, Sue Maund, Nick Brozovic, Caroline Pagano
Distribuidora: No disponible
Productora: Films Inc., Allarts Cook, Elsevira, Erato Films, Erbograph Co., Vendex
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Antonio Gámez
Cocinero Venezolano
Investigador del Proyecto Odisea Culinaria
Cinéfilo
 

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