El Gourmet Urbano: Seis terribles mantras que nos alejan del vino

jueves, 11 de febrero de 2016

Seis terribles mantras que nos alejan del vino

Es importante que olvidemos seis terribles mantras que nos alejan del vino

...para disfrutar de un vino y entender por dónde van nuestros gustos, como ocurriría con un perfume o unos zapatos, lo único necesario es probar, probar y probar.

Para ello es importante que olvidemos seis terribles mantras que nos alejan del vino, y en los que trataremos de extendernos y profundizar en próximos artículos. A saber:
"Es que yo no entiendo de vino". Ni falta que hace. No es excusa para pedir una cerveza, para no complicarse la vida. Les diré que una caña nos dará ante un buen plato un placer mucho más limitado que el de un buen vino. Y si se equivocan con la botella en cuestión, ¡no pasa nada!, un aprendizaje más. Sin riesgo, no hay gloria.


"Yo no encuentro ningún olor, huele a vino". Le tranquilizará saber que no tiene usted ninguna carencia física ni discapacidad alguna. Para que uno se acuerde de algo, tiene que haberle prestado atención en otro momento anterior. La gente que profundiza en el vino, va haciéndose un archivo de olores en la memoria, porque en definitiva es el olfato el sentido que más nos permite distinguir un vino de otro. Recordarlas es cuestión de tiempo e, insisto, no es imprescindible para disfrutar de un vino reconocer los aromas que hay en él, aunque sí será útil para poder compartir y expresar lo que se siente al catarlo.

"El vino bueno es caro". Falso. Puede elaborarse un vino bien rico por un precio de venta al público inferior a 10 euros, y el Ranking Independiente de los 10 mejores vinos por menos de 10 euros lo viene demostrando desde hace seis años. Eso sí, no se fíen de otros publi-reportajes interesados que venden por ahí, porque hay muchos intereses. Prueben. Hay muchas variables que influyen el precio de un vino, y no siempre tienen que ver con la calidad del contenido de la botella en cuestión. Es habitual que vinos caros sean buenos, pero no siempre ocurre. Yo he probado brebajes imbebibles, muy elogiados por guías y gurús, que costaban más de 30 euros.

"Hay vinos buenos por 3 euros", Falso también, a sensu contrario. Si tenemos en cuenta que como mínimo, la mitad es lo que al productor le cuestan la botella y la etiqueta, por ese precio no puede meterse una uva decente en la botella sin tomar atajos. En esos tres euros tenemos que incluir el margen del distribuidor y del supermercado. Por tanto, las cuentas no salen. No se fíen de nada por lo que vayan a pagar menos de cinco euros, pues salvo gloriosas y contadas excepciones, el vino no será representativo de una zona, sino más bien de un proceso industrial de bodega. Únicamente un método industrial permite elaborar vino en condiciones a ese precio y que resulte rentable.

"El mundo del vino es Rioja y Ribera del Duero". Nada más falso. Hay buenos vinos en ambas zonas, y también otros deleznables, pero sobre todo, hay mucho vino. Existen millares de zonas de vino, fuera y dentro de España, y en lugares que la mayoría de la gente no imagina, pese a que llevan elaborando desde el imperio romano. Un abanico tremendo de aromas y sabores que nada tienen que ver y que sorprenden de verdad. Rioja y Ribera tienen climas parecidos (más cálida en general la Ribera del Duero), elaboran igual (la máxima suele ser crianza en barrica bordelesa) y utilizan el mismo tipo de uva, la tempranillo. Piensen solo en la cantidad de climas de España y que hay más de 300 variedades de uva vinificables... ¿Se imaginan todo lo que se están perdiendo los talibanes de "un riojita/riberita, por favor"

"El mejor blanco es un buen tinto". Esta mamarrachada, digna del mismo intelectual que dijo "mujer tenía que ser", no merece contestación, más allá de decir que muchos de los vinos más emocionantes del mundo son blancos. Algunos de ellos espumosos.

Mi consejo, por tanto, es que el vino es como un libro, uno no disfruta verdaderamente de leer hasta que encuentra su libro, y entonces todo cambia. Cuanto más probemos, más querremos probar, saber, conocer, comparar y, sobre todo, compartir y disfrutar.

Sigan el camino de mente abierta y libertad que les propongo, me comprometo a que el vino les haga un poco más felices...

Y si en lugar de vino, alguien les dice "caldo", sepan que están ante un hortera peligroso que nada les va a aportar. ¡Huyan y no miren atrás!

Fuente: Mariano Fisac, escritor experto en vinos http://www.huffingtonpost.es/mariano-fisac/simplemente-vino_b_8829910.html [extracto]

Vía: VINETUR

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