El pan abandonó muchas mesas cuando la cantidad primó sobre la calidad en su producción. Al rescate de este alimento emblemático de la cultura mediterránea han acudido maestros panaderos como Xevi Ramón, quien impregna de creatividad la tradición para elevarlo a los altares de la alta gastronomía
Copropietario y gerente del obrador barcelonés Triticum, este panadero de quinta generación formado en Francia decidió dignificar el pan y situarlo como una parte más de la alta gastronomía , ya que "en una panadería de barrio estás muy limitado para introducir mucha variedad", explica. Su lema es "pan de antaño pero de una manera moderna".
Y lo consiguió. Sus creaciones acompañan platos creados por estrellas Michelin como los hermanos Roca (El Celler de Can Roca, Girona), Ángel León (Aponiente, El Puerto de Santa María, Cádiz), Jordi Cruz (ABaC, Barcelona), Quique Dacosta (Restaurante Quique Dacosta, Denia, Alicante), Marcos Morán (Casa Gerardo, Prendes, Asturias ) y Paco Pérez (Miramar, en Llançà, y Enoteca, Barcelona).